SAN IGNACIO
Se encuentra a tan solo 142 kilómetros al sur de Guerrero Negro y a 73 kilómetros de Santa Rosalía, habitada en el pasado por indígenas cochimíes la cual lo llamaban Kadacaamán que significa arroyo del carrizal, descubierto en 1716 por el Padre Jesuita Francisco María Piccolo y fundada en 1728 por el Jesuita Mexicano Juan Bautista Luyando.
San Ignacio conserva sus tradiciones y arquitectura de sus edificios como son la misión de San Ignacio de Loyola, considerada una de las misiones más bellas la cual conserva su estado original. Cerca de San Ignacio se encuentra La Laguna de San Ignacio población de pescadores donde el río subterráneo que emana de la tierra forma una serena laguna con tulares y carrizales; durante el invierno se realizan campamento ecoturísticos y educativos para observar la llegada de la Ballenas Gris.
San Ignacio es la puerta de entrada para llegar a las pinturas rupestres de San Francisco de la Sierra y un verdadero paraíso en medio del desierto; donde están las obras artísticas que constituyen el vestigio más importantes de los antiguos habitantes de la península, existiendo aquí 300 sitios de pinturas rupestres en un área de 12 kilómetros cuadrados.
Laguna San Ignacio
Se encuentra a una distancia de 55 kilómetros de la población, espléndido santuario donde hacen su llegada la Ballena Gris para aparearse y dar a luz a sus crías. Los meses de febrero a marzo, San Ignacio es visitado por miles de turistas de todo el mundo para presenciar y ser testigos de este espectáculo que la naturaleza ofrece. Cuenta con organizadores de campamentos ecoturísticos que cuentan con lancheros bilingües especializados.
Se puede llevar en San Ignacio un sinfín de actividades como caminatas, paseos en cuatrimotos, avistamiento de aves en el estero, kayak, surfing y buceo.
Las Islas Pelicano, San Ignacio, Malcom, Delgadillo y el Islote Delgadillo, que se encuentran en el pacificó también pertenecen al complejo lagunero de San Ignacio
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